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domingo, 10 de septiembre de 2023

Salón de la fama de la medicina alternativa

Por Daniel Galarza Santiago

El salón de la fama de la medicina alternativa es una lista de médicos, investigadores y demás "que han logrado publicar nada más que resultados positivos sobre una terapia dudosa". Compilada por el Dr. Edzard Ernst, la lista se compone, hasta el momento, de 21 nombres, la mayoría promotores de pseudoterapias como la homeopatía y la acupuntura:

  1. Jorge Vas (acupuntura, España)
  2. Wane Jonas (homeopatía, EEUU)
  3. Harald Walach (varias pseudoterapias, Alemania)
  4. Andreas Michalsen  (varias estafas, Alemania)
  5. Jennifer Jacobs  (homeópata, EEUU)
  6. Jenise Pellow  (homeópata, Sudáfrica)
  7. Adrian White  (acupunturista, Reino Unido)
  8. Michael Frass  (homeópata, Austria)
  9. Jens Behnke  (responsable de investigación, Alemania)
  10. John Weeks  (editor de JCAM, EEUU)
  11. Deepak Chopra  (emprendedor en variadas pseudoterapias, EEUU)
  12. Cheryl Hawk  (quiropráctica estadounidense)
  13. David Peters  (osteopatía, homeopatía, Reino Unido)
  14. Nicola Robinson  (MTC, Reino Unido)
  15. Peter Fisher  (homeopatía, Reino Unido)
  16. Simon Mills  (medicina herbaria, Reino Unido)
  17. Gustav Dobos  (varias pseudoterapias, Alemania)
  18. Claudia Witt  (homeopatía, Alemania/Suiza)
  19. George Lewith  (acupuntura, Reino Unido)
  20. John Licciardone  (osteopatía, EEUU)
  21. Terry Oleson (auriculoterapia, EEUU).
  22. Helmut Kiene (medicina antroposófica, Alemania).

La lista está completamente limitada por el conocimiento del Dr. Ernst quien, siendo un especialista en pseudoterapias, reconoce que podría ser mayor. Ernst utiliza su "índice de confianza" para aceptar a un investigador en salud en el salón de la fama:

Si alguien prueba un tratamiento que es, en el mejor de los casos, dudoso y, en el peor, falso, es probable que veamos algunos estudios que no son positivos. Él/ella tendría así un "ÍNDICE DE CONFIANZA"* alto o normal (otra creación mía que, creo, se explica por sí misma). Por el contrario, cualquier investigador que consiga publicar nada más que resultados positivos de una ESTAFA tendrá un "ÍNDICE DE CONFIANZA" muy bajo. En otras palabras, estas personas son especiales, tanto es así que decidí honrar a esos 'genios' admitiéndolos en mi SALÓN DE LA FAMA DE LA MEDICINA ALTERNATIVA .

El índice de confienza (TI, por sus siglas en inglés) de un investigador x podría obtenerse de la siguiente manera:

Si calculamos el porcentaje de los artículos de un investigador que llegan a conclusiones positivas y lo dividimos por el porcentaje de sus artículos que llegan a conclusiones negativas, podríamos tener una medida útil. Un ejemplo realista podría ser el caso de un investigador clínico que haya publicado un total de 100 artículos originales. Si el 50% tuviera conclusiones positivas y el 50% negativas sobre la eficacia de la terapia probada, su TI sería 1.

Dependiendo del área de la medicina clínica en la que trabaje esta persona, 1 podría ser una cifra aceptable en términos de confiabilidad del autor. Si el TI va más allá de 1, podríamos preocuparnos; si llega a 4 o más, deberíamos preocuparnos.

Un ejemplo sería un investigador que ha publicado 100 artículos de los cuales 80 son positivos y 20 llegan a conclusiones negativas. En consecuencia, su TI ascendería a 4. La mayoría de nosotros, dotados de un sano escepticismo, consideraríamos esta cifra muy sospechosa.

La publicación de estudios que solo arrojan resultados positivos para tratamientos de los que se sabe son ineficaces o que carecen de mecanismos que expliquen cómo funcionarían sin contradecir el conocimiento científico bien corroborado, vuelve a estos autores más que sospechosos o de fraude o de un sesgo que se volvió parte de su metodología, o un notable conflicto de interés. Algunos casos, como Deepak Chopra o Harald Walach, podríamos decir que son una convinación de todas estas posibilidades. 

Ernst también aclara que existen casos especiales, como el de Jens Behnke, que no ha hecho ninguna publicación en revistas especializadas, pero se autodenomina "consultor de investigación en homeopatía", lo que nos lleva a razonar que

la homeopatía obedece reglas diferentes a cualquier otra forma de charlatanería. Uno de sus axiomas sostiene que MENOS ES MÁS . Y considerando este principio, ¡Behnke seguramente debe ser EL experto! Ninguna publicación, en la lógica homeopática, significa evidentemente que él sea mejor que nadie.

Es poco probable que alguno de los autores de este particular salón de la fama produzca alguna contribución seria a la medicina basada en la ciencia, pero sin duda se pueden encontrar en varias fuentes que hacen una completa apelación a la autoridad dados sus extraordinarios resultados.

Véase también: Doble ciego; Edzard Ernst; Enfermedad del médicoFraude médico; Índice de confianza del investigadorMedicina alternativa; Pluralismo médicoPseudoterapia; Sesgo de publicación.


Fuentes

* "An Osteopath/HEILPRAKTIKER joins the ‘ALTERNATIVE MEDICINE HALL OF FAME’", por Edzard Ernst, Edzard Ernst blog.

* "The Trustworthiness Index", por Edzard Ernst, Edzard Ernst blog.

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Última actualización 05/11/2023

lunes, 24 de septiembre de 2018

Alopatía

Por Daniel Galarza Santiago

Alopatía fue el término con el que se conoció la medicina precientífica del siglo XIX. En la actualidad es el nombre que los  magufos utilizan para referirse a la ciencia médica. Alopatía es lo contrario a homeopatía. Mientras la primera implica que “se cura con algo diferente” la segunda implica que “se cura con lo similar”, haciendo referencia a los medicamentos que se suelen usar en la medicina convencional (alopáticos) y  las diluciones infinitesimales (homeopáticos) respectivamente. El término fue creado por Samuel Hahnemann, diferenciando a su creación, la homeopatía, de la medicina precientífica utilizada en su tiempo.

La palabra alopatía no suele usarse en la jerga de los médicos ya que es, en gran parte, errónea. La medicina no siempre busca y/o puede curar los padecimientos, sino que también calma, previene o diagnostica. La cura de cierta enfermedad depende de la misma enfermedad de la que se trate, el agente causante  y de si la medicina ha encontrado una cura o tratamiento para ésta, entre otras cosas. En su momento durante finales del siglo XIX e inicios del XX, los homeópatas utilizaron esta etiqueta de manera peyorativa para designar a los médicos. Las etiquetas “alópata” y “alopatía”, nunca han sido usadas por los médicos serios y algunos consideran su uso una ofensa por parte de los curanderos. Sin embargo es un término utilizado por medios de comunicación y de uso común en la cultura popular, sobre todo entre aquellos que utilizan medicinas alternativas.

El objetivo es hacer creer al público que tanto la medicina basada en la ciencia como las terapias alternativas se encuentran al mismo “nivel” de competitividad y eficacia. Por supuesto que esto es una trampa retórica, pues la medicina alternativa es tan competitiva con la medicina científica como lo es el creacionismo contra la evolución. Es decir, no existe tal alternativa, no están al nivel de competitividad y eficacia ya que las terapias alternativas se basan en mucha superstición, vitalismo y metafísica, pero poco en evidencia médica real.

Véase También: HomeopatíaIsopatíaMedicina alternativaMedicina basada en la ciencia; Medicina basada en la evidenciaMedicina complementariaMedicina funcional; Medicina integrativaMédicos HomeópatasNosodesPseudomedicina.


Fuentes

* "Misuse of the Term "Allopathy"", por William T. Jarvis, National Council Against Health Fraud.

* "Allopathy", por Robert Todd Carroll, The Skeptic's Dictionary.

* "Allopathic medicine", Wikipedia en inglés.

Otras lecturas


* "Alopatía", Wikipedia en español.

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